Reseña: Las uvas de la ira (John Steinbeck)

las uvas de la ira“…en los ojos de la gente se refleja el fracaso; y en los ojos de los hambrientos hay una ira creciente. En las almas de las personas las uvas de la ira se están llenando y se vuelven pesadas, cogiendo peso, listas para la vendimia.”
La primera vez, hace algunos años, que leí una obra de Steinbeck (La Perla) me gustó muchísimo su realismo social. “Las uvas de la ira” me gustó aún más: he disfrutado la capacidad narrativa (un arte admirable) para ponernos frente a la vida de las víctimas y denunciar el contexto deshumanizador que deben sufrir, lleno de odio, pérdidas, tristeza, discriminación, injusticias, ira… pero en los que también encuentras esperanza, solidaridad y alegría.
Si sólo debiera rescatar un aspecto de esta novela sería que logró hacerme sentir parte de esta familia, los Joad, a quienes les toca vivir un proceso durísimo: dejar tu hogar por la fuerza, emigrar hacia un futuro incierto porque no hay otra opción, ser odiado por buscar un medio para sobrevivir, perder la dignidad por hambre, ser testigos de cómo se va destruyendo tu familia, luchar porque de eso depende la vida, tener miedo de todo, quedar impotente frente al trato injusto… y a pesar de todo queda la esperanza y la solidaridad como última respuesta a la vida.
Esta obra, ganadora del Pulitzer, está ambientada en los EEUU de la Gran Depresión: “Describe el proceso por el cual los pequeños productores agrícolas son expulsados de sus tierras por cambios en las condiciones de explotación de las mismas y obligados a emigrar a California donde el tipo de agricultura requiere mano de obra durante la cosecha. En concreto, narra las dificultades de la familia Joad en su éxodo desde Oklahoma hacia California en busca de mejores condiciones de vida. Steinbeck exalta los valores de la justicia y la dignidad humana en una Norteamérica que vive una etapa de profunda injusticia económica y política.” (Fuente: Wikipedia)
Mientras investigaba “Las uvas de la ira” descubrí que fue un libro sumamente polémico, incluso prohibido en algunos ámbitos porque vincularon a Steinbeck al socialismo (“esos rojos hijos de puta”), debido a su alto tono de denuncia al capitalismo. No sé si Steinbeck era socialista, este libro está escrito desde la rabia frente a un sistema deshumanizador (y las personas que se benefician de él) que no le importa sacrificar familias enteras en nombre del “progreso de la sociedad” y el “bienestar” de unos pocos. No está escrito desde una ideología sino desde una posición social, desde la perspectiva de las víctimas inocentes de esta sociedad que ha perdido el sentido:

Madre migrante, foto de Dorothea Lange, muestra a los desposeídos cosechadores de California, centrándose en Florence Owens Thompson, de 32 años, madre de 7 hijos, en Nipomo, California (marzo de 1936).

“Quiero colocarles la etiqueta de la vergüenza a los codiciosos cabrones que han causado esto.” John Steinbeck
Si gustas de la buena literatura es una novela imprescindible y a pesar de que fue escrita en 1.939, es muy actual: sólo recordar lo que viven millones de migrantes en todo el mundo. Lectura obligada.
PD: Por cierto, hicieron una película basada en el libro, la buscaré…
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Luchador

Luchador by Christian Ubilla
Luchador, a photo by Christian Ubilla on Flickr.

Con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero

compañero te desvela
la misma suerte que a mí
prometiste y prometí
encender esta candela

con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero

Extracto de “Vamos Juntos” de Mario Benedetti

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Descalza… en tierra sagrada

“Entonces Dios dijo: No te acerques; quítate las sandalias de los pies, porque el lugar donde estás parado es tierra sagrada…”

(Éxodo 3, 5)

Debo reconocer, tengo una obsesión con esta cita (con el capítulo entero en realidad)… y con los pies descalzos… reconocer la presencia profunda pero velada, adivinar la divinidad escondida en la humanidad más honesta.

No quiero hacer apología de la pobreza, es mala, hay que luchar contra ella con todas nuestras fuerzas… sobre todo aquella que roba la dignidad humana. Pero sí quiero reconocer que ahí donde menos dignidad parece existir, Dios se hace presente, y en la fragilidad más auténtica, revela la verdadera dignidad humana. No la de teorías y filosofías, sino la de verdad. Esa es mi experiencia.

Y ahí, donde la mayoría desvía la mirada, ignorando o despreciando, hay que acercarse con reverencia. Hay que quitarse las sandalias (las del corazón), las que nos “blindan” contra el suelo, para protegernos de lo que nos puede herir o incomodar, pero que también adormece nuestra sensibilidad, atrofia nuestra capacidad de reconocer las texturas, bloquea la posibilidad de percibir las presencias. Suponemos las sensaciones, las texturas y las presencias… y así, seres humanos, olvidamos nuestra humanidad. Olvidamos las personas. Olvidamos que las personas son sagradas…

Quítate las sandalias…

Una mirada

Una mirada by Christian Ubilla
Una mirada, a photo by Christian Ubilla on Flickr.

Esta foto me recordó una canción de Carlos Varela… el rostro de la pobreza, no dice nada y al mismo tiempo lo dice todo…

“Una mirada no dice nada
y al mismo tiempo lo dice todo
como la lluvia sobre tu cara
o el viejo mapa de algun tesoro”.

Tomada en Cuenca – Ecuador

[youtube:http://youtu.be/j3tB82dGhSA%5D
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Y un diente de oro

Un diente de oro by Christian Ubilla
Un diente de oro, a photo by Christian Ubilla on Flickr.

Este es el rostro de una vida golpeada, de una mirada que esconde rencores, que desea cobrar deudas a la felicidad. El frío, el sol inclemente del medio día en el mercado, el polvo eterno y la pobreza han delineado estas facciones. Un diente perdido y un diente de oro…

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Alauseño

Alausí - Ecuador by Christian Ubilla
Alausí – Ecuador, a photo by Christian Ubilla on Flickr.

Alauseño, es decir, indígena del cantón Alausí, en la Provincia del Chimborazo, en mi país Ecuador, tierra multicolor, como dice nuestra Constitución, plurinacional, intercultural, diverso y uno…

Retornar a la economía social

Frente a la crisis económica capitalista del occidente y la crisis ambiental mundial expresada en el cambio climático se presentan varias alternativas. La próxima Cumbre de la Tierra (Río+20) hablará de la Economía Verde, sin embargo ya muchas voces critican este concepto pues sostienen que en los últimos 20 años, desde la primera Cumbre de la Tierra cuando se acuñó el término desarrollo sostenible, la “mercantilización” de la naturaleza no ha hecho sino profundizar el problema. De todas maneras es muy interesante que al presentar el concepto, la ONU hable de una economía “en el contexto del desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza” como desafíos interconectados e inseparables.

Muy interesante, pues estamos frente a un nuevo paradigma de sociedad en el que se abandona la perspectiva desde la cual la economía es (sólo) para producir utilidades (y los trabajadores son recursos para obtenerla). Las utilidades son una consecuencia deseable, no una finalidad. El objetivo de la economía debe ser brindar bienes y servicios (bienestar) a las personas, con responsabilidad (ambiental), y dar empleo para poder acceder a dicho bienestar con dignidad. La economía es para las personas, no las personas para el bienestar de la economía.

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