Reseña: Cometas en el Cielo

Inicié el 2015 con una meta: leer más. De hecho me comprometí con un desafío de lectura que no completé pero que me mantuvo motivado todo el año. Consiguió su cometido, multiplicar mi estante de libros leídos y reducir la pila de pendientes. Y seguramente lo voy a continuar en el 2016.

Cometas en el cieloSin dudar, la mejor novela que leí el 2015 fue Cometas en el Cielo. La recomendaré mil veces. La narrativa de Khaled Hosseini (el autor) me atrapó: los diálogos, los escenarios, las emociones; la ternura de una amistad sin condiciones, la traición provocada por la cobardía, la culpa, el amor, la reconciliación. Lleno de matices y de giros radicales. Una historia donde se ve crecer la violencia que se lleva la inocencia de los niños (y la de los adultos también), que genera el desarraigo, el fracaso, la soledad. Y donde al final triunfa el humilde amor que lo espera todo, que lo cura todo.

Me quedo con una palabra que mejor describe esta historia: Conmovedora.

La frase: “Por ti lo haría mil veces”.

Hosseini, afgano, también consiguió convertir mi imaginario sobre Afganistan, se hizo un lugar más humano, menos ajeno y lejano. Estoy seguro que no será la última novela que leeré de este autor.

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Reseña: Las uvas de la ira (John Steinbeck)

las uvas de la ira“…en los ojos de la gente se refleja el fracaso; y en los ojos de los hambrientos hay una ira creciente. En las almas de las personas las uvas de la ira se están llenando y se vuelven pesadas, cogiendo peso, listas para la vendimia.”
La primera vez, hace algunos años, que leí una obra de Steinbeck (La Perla) me gustó muchísimo su realismo social. “Las uvas de la ira” me gustó aún más: he disfrutado la capacidad narrativa (un arte admirable) para ponernos frente a la vida de las víctimas y denunciar el contexto deshumanizador que deben sufrir, lleno de odio, pérdidas, tristeza, discriminación, injusticias, ira… pero en los que también encuentras esperanza, solidaridad y alegría.
Si sólo debiera rescatar un aspecto de esta novela sería que logró hacerme sentir parte de esta familia, los Joad, a quienes les toca vivir un proceso durísimo: dejar tu hogar por la fuerza, emigrar hacia un futuro incierto porque no hay otra opción, ser odiado por buscar un medio para sobrevivir, perder la dignidad por hambre, ser testigos de cómo se va destruyendo tu familia, luchar porque de eso depende la vida, tener miedo de todo, quedar impotente frente al trato injusto… y a pesar de todo queda la esperanza y la solidaridad como última respuesta a la vida.
Esta obra, ganadora del Pulitzer, está ambientada en los EEUU de la Gran Depresión: “Describe el proceso por el cual los pequeños productores agrícolas son expulsados de sus tierras por cambios en las condiciones de explotación de las mismas y obligados a emigrar a California donde el tipo de agricultura requiere mano de obra durante la cosecha. En concreto, narra las dificultades de la familia Joad en su éxodo desde Oklahoma hacia California en busca de mejores condiciones de vida. Steinbeck exalta los valores de la justicia y la dignidad humana en una Norteamérica que vive una etapa de profunda injusticia económica y política.” (Fuente: Wikipedia)
Mientras investigaba “Las uvas de la ira” descubrí que fue un libro sumamente polémico, incluso prohibido en algunos ámbitos porque vincularon a Steinbeck al socialismo (“esos rojos hijos de puta”), debido a su alto tono de denuncia al capitalismo. No sé si Steinbeck era socialista, este libro está escrito desde la rabia frente a un sistema deshumanizador (y las personas que se benefician de él) que no le importa sacrificar familias enteras en nombre del “progreso de la sociedad” y el “bienestar” de unos pocos. No está escrito desde una ideología sino desde una posición social, desde la perspectiva de las víctimas inocentes de esta sociedad que ha perdido el sentido:

Madre migrante, foto de Dorothea Lange, muestra a los desposeídos cosechadores de California, centrándose en Florence Owens Thompson, de 32 años, madre de 7 hijos, en Nipomo, California (marzo de 1936).

“Quiero colocarles la etiqueta de la vergüenza a los codiciosos cabrones que han causado esto.” John Steinbeck
Si gustas de la buena literatura es una novela imprescindible y a pesar de que fue escrita en 1.939, es muy actual: sólo recordar lo que viven millones de migrantes en todo el mundo. Lectura obligada.
PD: Por cierto, hicieron una película basada en el libro, la buscaré…

Desafío de Lectura 2015

Veamos cómo me va con este #retolectura2015 (iniciado en Enero 2015)

Redescubriendo el placer de la lectura

Café 2.0

Seguramente a muchos les habrá pasado igual, tras años de leer solamente los libros exigidos por la maestría o la bibliografía de la tesis, se pierde el placer de la lectura. Se desarrolla cierta aversión a los libros, se los relaciona con deberes, con trabajos, con cansancio, con aridez, utilitarismo, etc. Se pierde la ilusión de terminar un libro porque me acostumbré que los de la maestría nunca fueron para ser terminados sino para “fundamentar hipótesis”.

Ahora estoy redescubriendo el placer de la lectura… leer gratuitamente, no para cumplir sino por diversión… Así estuvo la cosecha del 2014:

  1. Cristo de Nuevo Crucificado (Nikos Kazantzakis)
  2. La Biblia envenenada (Barbara Kingsolver)
  3. Crónica de una muerte anunciada (Gabriel García Marquez)
  4. El mundo de Sofía (Jostein Gaarder)
  5. Tokio blues (Haruki Murakami)
  6. El amor en los tiempos del cólera (Gabriel García Márquez)
  7. El Señor de los Anillos I (J.R.R. Tolkien)
  8. Comer, Rezar, Amar (Elizabeth L. Gilbert)

Nada mal…

Mi libroteca…

I love fairy Tales. :)

Mi lugar favorito en un centro comercial es una librería. De hecho, la combinación perfecta, un día cualquiera, es un libro y un café expreso. Tengo una pila interminable de libros por leer. Novelas, ensayos sociológicos, libros de liderazgo, espiritualidad y fotografía. Autores ecuatorianos, uruguayos y algunos ilustres ganadores del Nobel…

Les comparto mi top 8 a la fecha:

  1. Ensayo sobre la ceguera (José Saramago)

  2. El libro de los abrazos (Eduardo Galeano)

  3. 1984 (George Orwel)

  4. La Peste (Albert Camús)

  5. El Cuento de la Patria (Benjamín Carrión)

  6. El Largo camino hacia la libertad (Nelson Mandela)

  7. El Amor en los Tiempos del Cólera (Gabriel García Marquez)

  8. La Perla (John Steinbeck)

Reseña: Los hombres que no amaban a las mujeres

La película:

Desde los créditos iniciales te das cuenta que estás frente a una película que no es para todo el público (puedes verlo a continuación). Y no lo digo por los desnudos o las escenas de violencia, abuso, de sexualidad ambigua. La trama, los personajes, la ambientación, es oscura, compleja. Para mí, la historia no trata sobre desentrañar un misterio, aunque la intriga es excelente, te atrapa de principio a fin y el desenlace no decepciona. Sin embargo, resolver un crimen es sólo la excusa para desenmarañar la misteriosa psicología de unos personajes difíciles, complejos, para nada convencionales… fascinantes. Sí, digo fascinantes, porque estamos demasiado acostumbrados a los moldes, a las miradas superficiales con visiones románticas de la vida y a veces olvidamos que más allá de los convencionalismos hay otra humanidad, difícil, que también merece ser reconocida, valorada… Una cosa es juzgar filosofías, otra es juzgar a las personas. Y creo que eso plantea la historia, ir más allá de las etiquetas y encontrarnos con toda la complejidad de los seres humanos.

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El caín de Saramago: Dejar de tragar crudo

José Saramago

Hacía buen tiempo que no leía una novela y muchas ganas tenía de leer un libro completo de José Saramago. Leía su blog cuando estaba vivo y me gustaba mucho su estilo, su ironía, su sarcasmo cuestionador hacia nuestras estructuras culturales.

Y Caín no me defraudó. Lectura ligera, amena, cuestionadora… se nos ha enseñado a los cristianos a aceptar ciegamente las enseñanzas del catecismo sin detenernos a considerar el absurdo de algunas de las historias. “Tragamos crudo” como se dice vulgarmente, esas explicaciones que están bien para los niños, pero para nosotros los grandes… Cuestionar(nos) no es pecado!

Saramago cuenta su versión de la destrucción de Sodoma y Gomorra, del diluvio y de la muerte de Abel en manos de Caín: Qué dios (todos los nombres propios los escribe Saramago en minúsculas), que dios tan cruel tenemos que le exige a abraham matar a su hijo como prueba de su fidelidad, que destruye a ciudades enteras (sodoma y gomorra), incluyendo a los “buenos” para castigar a los “malos” y que provoca celos entre hermanos porque prefiere la ofrenda de uno antes que del otro. Es genial la pregunta que pone Saramago en boca de caín: “¿Y los niños? no valía salvar Sodoma por los niños?”.

Las enfermedades, las catástrofes naturales, las desgracias, ¿son castigo de dios?. El silencio de dios ante el sufrimiento, ¿es crueldad?. Qué justicia es la de dios cuando los “buenos” fracasan y los “malos” son exitosos. Los designios de dios son “inescrutables”, lo dice Saramago y lo comparto yo, es una de las frases de cajón más estúpidas que se han creado para justificar la ignorancia. No es Dios el que se equivoca, somos nosotros quienes no comprendemos a Dios. Lo queremos a nuestra imagen, no lo dejamos ser. Él no nos ama porque somos buenos a los ojos de Dios, somos buenos a los ojos de Dios porque él nos ama.

Por supuesto, uno sabe que es una novela, Caín (el libro) no es un anti-catecismo. Sin embargo, uno lo comprende mejor cuando ve en el antiguo testamento un conjunto de historias que hablan NO de las acciones de Dios, sino de la manera de comprender a Dios (y responder a esa imagen) de un pueblo llamado Israel. El antiguo testamento es la historia de un pueblo que va comprendiendo quién y cómo es Dios realmente, rompiendo sus propios esquemas para “dejarlo a Dios ser Dios”.

Es el mismo camino que debemos recorrer cada uno de nosotros, aprender que hay un momento para dejar de tragar crudo…