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Vistos de cerca…

Saltamontes by Christian Ubilla
Saltamontes, a photo by Christian Ubilla on Flickr.

Vistos de cerca
detrás de nuestras arrugas,
de nuestras deformidades,
de nuestras extrañas miradas…
somos así, llenos de matices y texturas.
Somos hermosos…

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Así viven los conformes

Conformes by Christian Ubilla
Conformes, a photo by Christian Ubilla on Flickr.

Así viven los conformes, los instalados… los acomodados:
bellos e inamovibles…
Idolatran el bienestar y la seguridad.
Quizás admirables… y petrificados.

Intocable

Intouchables

Esta es una película imperdible. Mejor dicho, esta es una historia imperdible, porque está basada en la vida real de Phillipe Pozzo di Borgo y el senegalés Abdel Sellou, una parábola maravillosa para nuestro mundo de hoy que suele olvidar una y otra vez qué es lo más importante en la vida… Yo defino las obras de arte como aquellas que son capaces de cambiarte la mirada: sobre la belleza, sobre la sociedad, sobre la vida cotidiana o el mundo interior. “Intocable” es una obra de arte sobre lo esencial.

La película -drama-comedia- repasa la amistad entre un tetrapléjico llamado Philippe y su cuidador Driss, sin ninguna experiencia o formación para ello y recién salido de la cárcel. La historia lleva a preguntarte ¿quiénes son los realmente discapacitados en nuestra sociedad? ¿Cuál  es la real discapacidad detrás de las incapacidades físicas? Intocable expone sin filosofías o teologías, con humor negro e irreverencia, que la vocación más importante para el ser humano… es ser humano. Que la amistad -la amistad real y sin empalagos adolescentes, sincera y transparente, que no tiene miedo de transitar por el borde de la crueldad y la ridiculez- es la experiencia más humana y humanizante de las vocaciones humanas.

A Phillipe, rico y noble, se le cuestiona cómo es capaz de confiar en un convicto, pobre y sin ley, que en el momento menos pensado no tendrá pena -piedad- de él… “Justamente porque no me tiene pena, como todo el mundo…”, porque lo mira realmente como es, lo trata sin cálculos y al acercarse a él sin medirlo desde sus discapacidades lo hace capaz de que él mismo y quienes están a su alrededor lo vean en toda su humanidad, plena y feliz. Plena y feliz, incluso para un tetrapléjico, un desechable de nuestra sociedad, un “intocable” que “ya tiene” predestinada la tragedia para siempre.

Phillipe y Abdul

Phillipe y Abdul

Quizás, los discapacitados somos nosotros, incapaces de entender, distraídos por los espejismos del dinero, el prestigio, el confort o el poder, qué es lo más importante en esta vida… vale la pena aceptar con gratitud nuestras incapacidades porque sólo al reconocer la importancia del otro brilla en toda su plenitud nuestra propia importancia.

No soy un cinéfilo, no pretendo hacer una crítica de la película, así que te dejo aquí algunas fichas de la misma si quieres más información: IMDb y lawebdelcine.

Aquí está el trailer y el link donde puedes verla en línea. La recomiendo mil veces, es de las que deja el corazón satisfecho:

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el viejo que medita en mi bonsai

El que se alimenta de la luz que atraviesa las ramas
El que disfruta ver crecer el césped y caer las hojas de los árboles
El que abraza con gratitud la lluvia
El que respira sereno hasta repletar los pulmones
El que admira los colores, los olores y los sonidos
El que te mira con asombro y profundidad
El que no ha perdido al niño interior pero disfruta las arrugas…

Lo ridículo de las religiones (y de ciertos documentales)

Religulous, una mezcla entre las palabras «Religion» (religión) y «Ridiculous» (ridículo), es un “documental” protagonizado por Bill Maher, el famoso comediante de la TV norteamericana. El entrecomillado es mío, ya que considero que vale la pena aquí analizar la línea -muy fina- que separa el género documental, que presenta aspectos de la realidad, y lo que logra este audiovisual, más cercano al género comedia, si bien parte de hechos reales.

Debo aclarar primero que disfruté el documental. Me divirtió. Me reí en muchas partes y me identifiqué con muchas de las mismas críticas que hace Maher frente a ciertas prácticas y creencias religiosas. No niego ni lo escondo. Que hoy la gente siga comprando “indulgencias plenarias” me parece simplemente estúpido y que aún exista quienes nieguen la evolución y crean que Adán y Eva fueron personajes históricos creo que sólo es evidencia de alta ignorancia (¿quién sería el biógrafo o el reportero con grabadora en mano, que estuvo ahí para registrar la historia?). Creo que si el objetivo del “documental” hubiera consistido en presentar la manipulación que se puede realizar desde las religiones y casos de fanáticos religiosos que rayan en lo ridículo, habría conseguido su fin con éxito, empleando la sátira, la ironía y el sarcasmo como válidos instrumentos.

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Un Momento de Fe

Fe by Christian Ubilla
Fe, a photo by Christian Ubilla on Flickr.

Camino al trabajo o regresando a casa,
me detengo, te visito, te dedico unos minutos,
enciendo una luz como enciendo un momento,
activo un encuentro,
cierro los ojos, levanto las manos, me vuelvo hacia Ti,
pido, agradezco, ruego
y sigo el camino Contigo…

Fotografía tomada en Cuenca-Ecuador

 
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Descalza… en tierra sagrada

“Entonces Dios dijo: No te acerques; quítate las sandalias de los pies, porque el lugar donde estás parado es tierra sagrada…”

(Éxodo 3, 5)

Debo reconocer, tengo una obsesión con esta cita (con el capítulo entero en realidad)… y con los pies descalzos… reconocer la presencia profunda pero velada, adivinar la divinidad escondida en la humanidad más honesta.

No quiero hacer apología de la pobreza, es mala, hay que luchar contra ella con todas nuestras fuerzas… sobre todo aquella que roba la dignidad humana. Pero sí quiero reconocer que ahí donde menos dignidad parece existir, Dios se hace presente, y en la fragilidad más auténtica, revela la verdadera dignidad humana. No la de teorías y filosofías, sino la de verdad. Esa es mi experiencia.

Y ahí, donde la mayoría desvía la mirada, ignorando o despreciando, hay que acercarse con reverencia. Hay que quitarse las sandalias (las del corazón), las que nos “blindan” contra el suelo, para protegernos de lo que nos puede herir o incomodar, pero que también adormece nuestra sensibilidad, atrofia nuestra capacidad de reconocer las texturas, bloquea la posibilidad de percibir las presencias. Suponemos las sensaciones, las texturas y las presencias… y así, seres humanos, olvidamos nuestra humanidad. Olvidamos las personas. Olvidamos que las personas son sagradas…

Quítate las sandalias…